Los peligros eléctricos ocultos en el agua

Las piscinas y lagos presentan riesgos graves que pueden eliminarse este verano con su inspección, mantenimiento y reconocimiento.

julio 08, 2015 | By Paul Netter

Húndase o nade.

¿No sería mejor inspeccione y nade? O, en algunas situaciones, ¿no nade en absoluto?

Ninguna de las dos oraciones anteriores tiene el mismo tono de “húndase o nade”, una conocida frase que en inglés equivale a “triunfar o darse por vencido”. Pero ahora con el verano a pleno, darse por vencido no es una opción ya que existen peligros eléctricos en las piscinas así como en los lagos, lagunas y ríos de agua dulce.

Aunque la muerte por inmersión sigue siendo el principal problema de seguridad en las piscinas, no podemos desestimar el riesgo de la electrocución al nadar.

Como propietario de una piscina y un jacuzzi, así como un electricista certificado, Mark Chapman afirma que los problemas más comunes que observa en su trabajo se deben al equipo antiguo, lo cual puede provocar los dos peligros eléctricos más significativos dentro de una piscina: fallas en las luces subacuáticas y su cableado. Y aquí es donde la inspección puede ayudar.

“Nadie quiere nadar en una piscina con una luz rajada o rota, eso es seguro”, dijo Chapman, un capataz eléctrico que trabaja en Southern California Edison (SCE),la cual ofrece un programa de reembolsos para bombas de piscinas a fin de ayudar a sus usuarios. “Es vital que todos los años un electricista certificado inspeccione el equipo de la piscina antes del inicio del verano. Jamás trate de hacer el trabajo por su cuenta”.

Las inspecciones son particularmente importantes para las piscinas más antiguas, así como un sistema eléctrico con una conexión a tierra adecuada. Chapman dice que un sistema bien conectado a tierra también debe estar protegido con un interruptor del circuito con descarga a tierra (Ground Fault Circuit Interrupter o sus siglas GFCI), el cual también debe estar instalado en todos los enchufes ubicados dentro de un radio de 20 pies del borde del agua.

Todos estos consejos son cruciales debido a que desde 1990 se han registrado en todo el país 60 electrocuciones y casi 50 descargas eléctricas graves dentro y alrededor de piscinas.

Debido a esto, Chapman también aconseja reducir las luces de la piscina de 120 voltios (lo cual es más común en las piscinas antiguas) a 15 voltios y nunca usar cables eléctricos a 5 pies de una piscina.

¿Y el consejo de no nadar en absoluto? Esto se recomienda alrededor de embarcaciones, marinas y muelles en lagos, lagunas y ríos de agua dulce debido al peligro invisible conocido como ahogamiento por descarga eléctrica.

El ahogamiento por descarga eléctrica cobró las vidas de varios niños hace tres veranos y ocurre principalmente en el agua dulce cuando la pérdida de electricidad de un bote, marina o muelle afecta a las personas que están nadando cerca.  También se cree que muchos de estos casos no se reportan ya que la electricidad no suele ser considerada un factor responsable cuando una persona se ahoga y ningún organismo registra este tipo de muertes.

Además de prestar atención a estas advertencias, los ahogamientos por descarga eléctrica pueden prevenirse si los propietarios instalan interruptores de circuito de fuga del equipo (Equipment Leakage Circuit Interrupters o sus siglas ELCI) en sus botes o GFCI en las marinas y muelles.  Ambos dispositivos están equipados para evitar que la electricidad pase al agua.

“Es mejor no nadar alrededor de marinas y muelles que tienen electricidad o cerca de los botes enchufados a sus tomacorrientes”, dijo Don Neal, director del Departamento de Medio Ambiente, Salud y Seguridad de SCE. “Estos son accidentes que pueden evitarse, pero lamentablemente mucha gente no sabe de estos peligros hasta que ocurre una tragedia”.

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